sábado, 22 de octubre de 2011

La industria cultural

En este texto, Theodor W. Adorno, uno de los padres de la escuela filosófica de Frankfurt, nos propone que la industria cultural es una ideología de control; y explica que aunque en términos generales esto es algo “bueno”, es lo que fundamentalmente hace legitimizar las formas de expresión, que a pesar de ser aceptadas por las masas, no permiten vislumbrar los problemas que hay detrás de toda esta industria. En esta medida, vemos que es una ideología porque unifica las formas de pensar de las personas y por consiguiente de relacionarse con el mundo; y esta ideología es de control, porque es la forma en la que los Estados capitalistas generan un control de la sociedad.

Para justificar dicha premisa, Adorno argumenta que la industria cultural funciona a partir de la promoción del consumo, y por tanto, ésta es la integración deliberada de los consumidores. Encontramos pues, que el consumo no sólo es el motor del capitalismo, sino que también supone una experiencia plena de igualación de individuos a través de objetos e imágenes.; y es por esto que también la industria cultural, tiene muy presente los diferentes grados de consciencia e inconsciencia de los consumidores, siendo estos el objeto.  En otras palabras, el ser humano deja de ser estudiado y el consumidor se vuelve la unidad, pues se analiza cuándo compra, por qué lo hace, en qué circunstancias, los factores que influyen en la compra, y en general todo el comportamiento del consumidor.

Y es precisamente gracias a todo ese análisis que la industria cultural realiza, que ésta se vuelve distinta a las otras formas de control; pues encontramos que el Estado, por ejemplo, nunca logra unificar las formas de pensamiento a tal velocidad, como lo hace la industria cultural, que valida con mayor nitidez los discursos individualistas sobre las libertades individuales para tener control. La principal herramienta para lograr dichos efectos, es la repetición de la copia indudablemente, o en otras palabras, el fenómeno de saturación; encontramos pues, que ésta supone un ejercicio de poder presentar muchas imágenes sobre un tema en específico y de este modo poder construir una ideología, y a su vez, poder generar una experiencia real de la industria cultural.

Por otro lado, Adorno explica, que la industria cultural no sólo se compromete con la “verdad”, sino que también promueve un discurso sobre el bienestar, lo cual también se justifica con el hecho de que  a través de la mediatización de las cosas la industria cultural busca resolver los conflictos sociales que aquejan los conflictos de las personas.

Por esto último, encontramos que el hecho de que los límites de la intimidad se hayan vuelto tan difusos, que las personas en general estén exponiendo sus emociones, y que cada vez seamos más frágiles, menos ricos interiormente y menos dueños de nuestras propias vidas, no es gratuito. Todo esto se lo debemos a la industria cultural.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Premisas, objetos y métodos foráneos en la investigación sobre comunicación en América Latina

En este texto Luis Ramiro Beltrán  hace una crítica norteamericana de la forma de comunicar, y lo que principalmente dice es que el modelo de Laswell ha sido impuesto en América Latina.

Para sustentar dicha afirmación, justifica por un lado que Laswell se centró en el problema de la recepción de la información y el control que se pueda obtener por esa vía; lo cual implica una negativa para Beltrán, pues la idea de Laswell de que la gente se hace una idea del mundo a partir de las narraciones presentadas en todo tipo de medios sociales ( lo que en otras palabras supone que dicha configuración es impuesta y no construida por la propia experiencia), para él es completamente falsa, pues argumenta que los medios de comunicación no son tan fuertes para definir una sociedad, pues la identidad no lo es todo a la hora de cuestionarse las naciones. Por otro lado, argumenta que el modelo de Laswell ha sido impuesto en América Latina, debido a que dicho modelo no sirve para el entendimiento de las realidades latinoamericanas, especialmente porque en América Latina los procesos de modernización han tenido otros matices que no están relacionados con la comunicación. Así mismo, explica Beltrán: la investigación en comunicación que se ha dado en América Latina, está sesgada por modelos conceptuales extranjeros (procedentes de Estados Unidos), lo cual imposibilita que sea efectiva, pues no está dada por la esencia de la cultura, o en otras palabras, es totalmente ajeno a las realidades sociales.

Es también por esto que Beltrán hace un fuerte énfasis en la investigación como parte inherente a la comunicación, pues en la medida que las producciones comunicacionales se realizan a partir de la adopción de teorías y no desde la exploración con métodos, se produce la no existencia de indagación, y por consiguiente se alude a pragmatismos comerciales a la hora de producir medios. En esta medida encontramos que la comunicación no puede actuar con autonomía, ya que hay muchos intereses económicos de por medio, y así termina actuando en contra del desarrollo; y a su vez el hecho de que unos pocos tengan el control sobre los medios de comunicación, genera limitaciones bien sea en la democracia, o en la libertad de expresión.

En conclusión lo que nos presenta Luis Ramiro Beltrán con todo lo anterior, es que la investigación sobre comunicación en América Latina está mal dada, ya que está completamente influenciada por las ideas y métodos foráneos que tienen poco o nada que ver con nuestra cultura, y por esto la comunicación puede llegar a ser poco efectiva. 

Estructura y función de la comunicación en la sociedad

Partiendo de la idea de que los seres humanos estamos constantemente en un proceso de adaptación, debido a los millones de estímulos que recibimos a cada instante, y que por tanto necesitamos valernos de la comunicación para poder correlacionarnos con las diferentes partes de la sociedad; podemos justificar a Harold D. Laswell en su conclusión de que es necesario conocer significativamente las funciones que tiene la comunicación, para así poder entender la conductibilidad y las diferentes necesidades que surgen en una cultura.

Y para conocer dichas funciones de la comunicación, es necesario cuestionarse por el acto comunicativo, que según Laswell se puede entender al responder las siguientes preguntas principalmente: ¿Quién lo dice?, ¿en qué canal?, ¿A quién se lo dice?, ¿Con qué efecto lo dice?. Y esto lo que principalmente supone es que existe un “análisis de control” que es ese campo que estudia el “Quién”: aquel que cuenta con eruditos que contemplan los factores que inician y guían el acto comunicacional. Así mismo encontramos que existe un “análisis de contenido” que es lo que hacen aquellos encargados del “qué dice”, un “análisis de medios” que es lo que hacen los que estudian la radio, las películas, las revistas, la prensa y en general los medios de comunicación, un “análisis de audiencia” que es el que se preocupa por ver a qué tipo de público se le está dirigiendo la comunicación, y finalmente un “análisis de efectos” que es el que da cuenta del impacto que tiene la comunicación sobre la audiencia.

Por otro lado, encontramos que Laswell en su búsqueda por las funciones de la comunicación, hace especial ahínco en la eficiencia e ineficiencia que ésta pueda tener, pues de cierto modo esto da cuenta de la posibilidad que tienen las personas de hacer juicios racionales, al igual que de su ignorancia o falta de aspectos determinantes para el proceso comunicacional.  

Dr. House

El primer capítulo de esta temporada de “Dr House”, en el que Gregory House (el protagonista) está internado en el “Mayfield Psychiatric Hospital” y se enfrenta a sus problemas psicológicos que le suponen alucinaciones y una psicosis, resulta sumamente interesante ya que nos permite tener una noción de cómo funciona la mente humana. Es impactante ver cómo dicho personaje influenciado por su “locura” sostiene constantemente fuertes discusiones con el Dr Nolan que es el encargado de su tratamiento, y es capaz de llegar a hacer tantas cosas como indisponer a sus compañeros contra la institución, pegarle a su amigo Alvie para obtener lo que quiere, e incluso reforzar el delirio de un hombre enfermo como el “señor libertad” completamente convencido de lo que piensa y lo que ve: de su “cordura”.

Lo realmente interesante del asunto es que nosotros como espectadores podemos identificar claramente los problemas que en este episodio se nos presentan, sin embargo estos personajes no son conscientes de esos eximorones o diálogos internos que todo ser humano tenemos, es decir, no los reconocen como propios y es precisamente esto lo que los vuelve “locos”.

Y vemos que en el caso de House cuando reconoce que necesita ayuda y el médico le muestra que sus pastillas son placebo y que a partir de la prueba de orina se dieron cuenta de su engaño, se vuelve consciente de su problema y empieza a llevar el tratamiento indicado hasta que consigue salir del hospital.

Es curioso ver  cómo este caso específico de House, a pesar de ser tan diferente al de Jean- Dominique Bauby  en la película “La escafandra y la mariposa” se acopla igualmente bien a los axiomas de  Paul Watzlawick; pues en primer lugar, vemos que aunque House puede hablar y moverse perfectamente, tiene unos problemas que le imposibilitan comunicarse bajo los estándares comunes, no obstante constantemente está produciendo mensajes a los diferentes encargados de la institución, y a pesar de que no están de acuerdo, finalmente consigue entrar bajo los mismos términos, demostrando así que no es posible no comunicar. Así mismo, en este capítulo de “Dr House” podemos ver un claro ejemplo tanto de la comunicación análoga como de la digital, pues encontramos por un lado una comunicación en muchos casos no consciente por parte de los pacientes, que está sujeta a cualquier posibilidad de interpretación debido a que no está amarrada a ningún significado, pero que posteriormente, también en varios casos termina convirtiéndose en digital como lo fue el caso House, o de Anie (la muda) que consiguen estar conscientes y producen comunicación con sentido y con significados fáciles de reconocer. 

Cuatro formas de historia de la comunicación

En el presente texto, Eduardo Gutierrez nos presenta la investigación y análisis que ha desarrollado alrededor de la comunicación, partiendo de cuatro planteamientos de Raymond Williams, Peter Burke, Roger Chartier y Armand Mattelart.

Raymond Williams

Este intelectual y teórico galés sobreviviente de la batalla de Londres, y por tanto hijo de la II guerra mundial, empieza a ver el resplandor económico que se da después de la guerra, lo que lo influencia fuertemente a ver la historia de la comunicación como la historia de la materialidad, la teconologia y las formas de producción social.

Así mismo, Williams desde su orientación marxista explica que la vivencia de la experiencia social determina lo “grande” y lo “pequeño” y es por esto que la historia de la comunicación es la historia de la materialización de los objetos. Vemos cómo la producción de la imagen de la cultura a través del tiempo nos muestra en los años 70 la cultura de lo grande, en los años 80 lo mediano y finalmente hoy en día lo pequeño que a ser cada vez más pequeño. Y esto se da gracias a la intersección de la democracia, la revolución industrial y la revolución cultural, como lo explica Williams en su libro “La larga revolución”.

Por otro lado,  en su segundo libro titulado “Historia de la comunicación” dicho autor hace una distinción entre técnica y tecnologías, y plantea que una tecnología siempre se configura a partir de su uso social. Para eso, estudia la relación entre lenguaje y acción, la comunicación no verbal y las formas en que la expansión de las industrias mediáticas cambiaron la sociabilidad; y a partir de esto concluye que la comunicación no se restringe sólo a lo que podamos decir, sino también a lo que hagamos, a las formas de sociabilidad. Un claro ejemplo de esto lo podemos ver hoy en día claramente reflejado en los “BlackBerry”, pues encontramos que desde su llegada la sociabilidad humana cambia completamente: ya las personas no se dirigen la palabra ni por llamadas, y casi que ni personalmente, sino que se escribe: la comunicación se da por la vía de los mensajes.  Y en esta medida Williams llega a concluir que las tecnologías persisten gracias al uso social que se les dé, pero fundamentalmente que las tecnologías cambian fuertemente la forma de sociabilidad.

PETER BURKE

Para este historiador británico la historia de la comunicación es la historia de los medios de comunicación. Por eso lo que propone para su estudio es abordar la historia como sistema y concebir el análisis del régimen de la comunicación como proceso central de investigación.

Sus preguntas para el desarrollo del proyecto son principalmente “¿Cómo hacen los medios para hacer parte del entramado cultural?” y “¿Cómo es el proceso en donde a través de los usos, los medios empiezan a convertirse en parte de la cultura?”; y alrededor de esto estudia (a diferencia de Williams) que los medios tienen efectos sobre la sociedad, y así mismo el problema de la esfera pública y con ello el asunto de la configuración de los momentos públicos.

ROGER CHARTIER

Para Chartier el objeto de estudio es el libro, las ideas y contenido son el texto y la configuración de sentido: las prácticas. En este sentido, la reflexión que permite comprender la estructura cultural en función de la lucha entre lo popular y la élite; pues cuando un libro se vuelve “general” (entra en la cultura), se empieza a dar una lucha entre clases sociales (la popular y la élite) debido a la diversidad de interpretaciones que se presenta. Y es a partir de esto que Chartier justifica el surgimiento de la producción de sentido.

Para su investigación se fundamenta en la pregunta “¿Puede la lectura exclusivamente dar cuenta de la relación entre medios de comunicación y sociedad?”, y los puntos que estudia principalmente son: la idea de lo cultural como reflejo de lo social, las representaciones sociales  que se derivan del sentido sobre el consumo de textos, y finalmente las estructuras de poder que se derivan entre lo popular y la élite, o en otras palabras, los poderes que emergen del choque de interpretaciones.

ARMAND MATTELART

Para este sociólogo belga, la historia de la comunicación es la historia de las ideas y el poder. Estudia las prácticas comunicativas que se derivan del papel de la comunicación en las nuevas configuraciones socio-históricas, dentro del marco de la tensión entre emancipación y control. Para entender dicha tensión, es preciso comprender:
  •          Flujos y movimientos: transportes
  •         Vínculos universales: exposiciones universales y el mundo industrial
  •          Geopolítica de la comunicación: relación entre centros de poder y flujos de comunicación, es decir, la capacidad de producir y recibir mensajes o comunicación.
  •           Normalización: ordenamiento social, conformación del sistema de control y vigilancia.

Es importante destacar que para Mattelart el poder es una forma de relación social, por lo cual cambia en las diferentes épocas; y es también por esto que estudia las maneras de relacionarnos y de plantearnos entre unos y otros unas vías de acción.

Y finalmente, uno de los puntos más importantes del estudio de Mattelart es su afirmación de que una sociedad es importante según el flujo comunicacional que genera y recibe.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Algunos axiomas exploratorios de la investigación

Paul Watzlawick en su texto titulado “Algunos axiomas exploratorios de la investigación” nos presenta cinco conceptos básicos de la comunicación:
  •   “La imposibilidad de no comunicar”: Teniendo en cuenta que la comunicación es comportamiento, y además una fuerte expresión del inconsciente, es posible afirmar que no hay forma de no comunicar. Constantemente hasta con los más mínimos gestos comunicamos algo, nos expresamos, emitimos algún tipo de mensaje. Encontramos pues que el inconsciente está estrechamente relacionado con la comunicación humana, a través de él podemos entender el lenguaje que en muchos caso no es lógico, y por eso hasta la entropía o las incoherencias son también formas de comunicación.
  •     “Los niveles de contenido y relaciones de la comunicación”: En este axioma se explica que al ser el compromiso una parte fundamental de toda comunicación, ésta no sólo implica transmisión de información, sino que también imposición de conductas. Vemos que al comunicarnos, emitimos una serie de símbolos y en ocasiones signos que imponen dinámicas de acción o conductas; y lo podemos comprobar tan sólo con el hecho de analizar que no nos comportamos de igual manera en los diferentes espacios y con las diferentes personas y en los diferentes tipos de comunicación (escrita, hablada, gestos, etc.)
  •       “La puntuación de la secuencia de hechos”: En este punto se nos habla de la relación y principalmente la interacción entre comunicantes, es decir, las partes que están generando la comunicación. Gracias a dicha interacción y la forma de llevar la comunicación (la “puntuación” que se le da) realmente es posible la comunicación en sí.  
  •       “Comunicación digital y análoga”: la comunicación es por un lado análoga y por otro digital, lo que quiere decir que en toda comunicación existe el lado de la racionalidad, lo estandarizado, lo que es entendible fácilmente por todos (comunicación digital) y el lado de lo subjetivo, por así decirlo: aquello que no siempre es consciente y que tiene cualquier posibilidad de interpretación (comunicación análoga).
  •       “Interacción simétrica y complementaria”: a pesar de que los seres humanos buscamos ser complementarios, tendemos a la simetría: aquella comunicación que permite generar una lógica, un compromiso y una imposición de conductas viable. Sin embargo, no siempre encontramos simetría, pues como ya lo mencioné buscamos lo complementario, y es muy diferente lo buscamos y a lo que tendemos.

Cibernética y Sociedad

En el presente texto de la autoría de Norbert Wiener, encontramos una perspectiva de la cibernética como un medio de estudio de los mensajes, que como explica el autor, pueden ser emitidos bien sea por personas, animales y máquinas principalmente; y en esta medida generar una comunicación que se puede dar desde los fenómenos naturales (no controlados o entropía) o cibernéticos (controlados, o con bajo nivel de entropía).
Teniendo en cuenta que para Wiener la cibernética es una forma de control sobre la sociedad, debido a su naturaleza: estudio de los mensajes; encontramos un completo sentido a la premisa que afirma que sólo puede entenderse la sociedad mediante el estudio de mensajes y el intercambio de ellos, lo que en otras palabras supondría que al entender la forma de emitir y recibir mensajes, se puede entender la sociedad.
Sin embargo es importante aclarar que a pesar de que la cibernética estudia todo tipo de mensajes, su lenguaje es en primera instancia matemático y también algorítmico, pues no presenta posibilidad alguna para la incoherencia o lo racional. Y esto se debe principalmente a la automatización de las máquinas como tercera vía de comunicación, es decir, la posibilidad de que las máquinas se comuniquen entre ellas, lo cual implica el establecimiento de lenguajes que den cuenta de relaciones lógicas. Y es así como llegamos a argumentar que la comunicación como ente lógico es contrario a la naturaleza, pues en lo natural la lógica es lo arbitrario, lo irracional.
Bajo este orden de ideas, podríamos decir que nuestra comunicación al ser mediada por la cultura y la sociedad y tener un carácter tan lógico, racional y estructurado, es una comunicación completamente opuesta a lo natural, lo que la conlleva a ser artificial. Realmente nos comunicamos de manera meramente artificial, y esto nos conduce al entendimiento de la comunicación como medio de regulación; pues si analizamos bien los discursos sociales, encontramos que son discursos que “castran”: reprimen a varios o muchos niveles con el fin de corregir la subjetividad, pues todos los cuerpos en su estado natural son desordenados y puramente subjetivos.
En esta medida la cibernética es la que se contrapone a la entropía o desorden a través de la retroalimentación; y es por esto que podemos concluir por un lado que la entropía es al desorden como el mensaje es al orden (y el mensaje es la cibernética). Y así mismo que por ser la comunicación una forma de evitar la entropía produciendo retroalimentaciones (formas lógicas), podemos decir que nos comunicamos igual que las máquinas, pues estas también tienen  un sistema de comunicación cibernético.
Ya para finalizar, daré un claro ejemplo de esta comunicación cibernética en nosotros y es el “Facebook”: una máquina de emociones basada completamente en un sistema matemático, en donde cosas tan subjetivas como la belleza se convierten en ecuación, pero que en últimas da cuenta da cuenta de la forma de recibir y emitir mensajes, y por tanto refleja completamente la sociedad. 

jueves, 22 de septiembre de 2011

"La escafandra y la mariposa" desde la perspectiva de Watzlawick

Hablando de comunicación, encontramos con “La escafandra y la mariposa” de Julian Schnabel una mirada completamente diferente a la que estamos acostumbrados a tener, pero tan válida como cualquier otra; pues en últimas no hace más que demostrarnos que realmente lo que nos dice Watzlawick, Paul, en su texto “Algunos axiomas exploratorios de la comunicación” en cuanto a la imposibilidad de no comunicar es completamente cierto.
Y lo podemos ver claramente reflejado cuando Jean-Dominique Bauby logró transmitir tan bien sus pensamientos y sentimientos que llegó a escribir un libro, aún sin poder hablar, y sólo con la única parte del cuerpo que podría mover: sus parpados. De esta forma llevándonos a corroborar completamente que la comunicación es comportamiento, y qué mejor caso que éste para demostrar que es imposible no comportarse: aún estando “Jean- Do” completamente paralizado logró comunicar tanto su imaginación, como su memoria y sus sentimientos que sobrevivieron a la parálisis.
De este modo, llegamos a justificar el segundo axioma de Watzlawick del libro ya mencionado: la comunicación es compromiso, pero al mismo tiempo es imposición de conductas; lo cual se ve igualmente reflejado de manera muy clara en la película en cuestión. Encontramos por un lado que hay un serio compromiso por parte de las mujeres que lo ayudan con él, pues aun no siendo Jean Dominique “nadie” en sus vidas, dedican su tiempo a él pero más allá del compromiso, del contrato legal, o del pago que reciban por su tiempo con él. Estas mujeres establecen una filiación y llegan al sentir que acaban involucrando sus vidas personales con su caso, se preocupan, sufren y dejan de hacer otras cosas por él sin un motivo aparente o racional, simplemente el compromiso. Y en esta medida, al ser la comunicación un compromiso, también es imposición de conductas que se generan a través de ciertos símbolos; pues vemos claramente que cuando Jean D. empezó a desarrollar su forma de comunicación creó ciertas dinámicas de acción en aquellas mujeres que lo acompañaban, pues para entender sus mensajes necesitaban comportarse de una forma determinada, seguir ciertos parámetros y tener presentes datos específicos, que variarían si los símbolos comunicativos fueran otros.
Así mismo encontramos que dicha comunicación que implica un compromiso y a su vez una imposición de conductas, también supone dos caras de una misma moneda. Me refiero a que la comunicación es por un lado análoga y por otro digital, lo que quiere decir que en toda comunicación existe el lado de la racionalidad, lo estandarizado, lo que es entendible fácilmente por todos (comunicación digital) y el lado de lo subjetivo por así decirlo: aquello que no siempre es consciente y que tiene cualquier posibilidad de interpretación (comunicación análoga). Esto claramente lo vemos evidenciado en la relación de Jean Dominique con sus “asistentes”, pues en un inicio cuando todos sus diálogos eran tan sólo eximorones porque no podían salir de sí mismo, todo lo que hacía era comunicación análoga: tanto porque nadie era consciente de sus mensajes, como porque los interpretaban diversamente según la persona; pero cuando la chica le encuentra el sentido a sus parpadeos y lo vuelve consciente, esos mensajes ya pasan a tener un sentido “lógico” y se convierte en una comunicación digital.
En este sentido, vemos claramente cómo los seres humanos, a pesar de que buscamos ser complementarios, tendemos a la simetría: aquella comunicación que permite generar una lógica, un compromiso y una imposición de conductas viable; que es precisamente lo que ocurre en “La escafandra y la mariposa”: las diferentes mujeres, y especialmente una de las que asisten el día a día de “Jean-Do” entran en un proceso de pasar de una interacción complementaria en la que hay dos posiciones distintas y una es “inferior” a otra, a una simétrica en la que se establece una igualdad que en este caso facilita la comunicación.
Finalmente, encontramos que en relación a la imposición de conductas, a la interacción complementaria o simétrica, la comunicación análoga y digital, y en general todos los axiomas de la comunicación propuestos por Watzlawick, aparece un último y es el de la puntuación de la secuencia de hechos que hace alusión a la manera en la cual la forma de “puntuar” una relación entre los comunicantes marca su propia naturaleza. Lo que quiere decir, que en la interacción entre determinados individuos, la forma de comunicarse, de llevar la relación y de interactuar mismo que se ve afectada por los puntos anteriormente mencionados, determina la naturaleza de dicha relación.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Efectos a corto y a largo plazo en el caso de los films de “orientación” o propaganda.

Además de los estudios de los “mass media research” sobre los mensajes propagandísticos de las campañas políticas, también se han desarrollado otro tipo de estudios que tienen que ver con el uso de los films como medio propagandístico. En este texto, Hovland, Lumsdaine y Sheffield nos muestran un estudio que realizan para verificar hasta qué punto los efectos de estos mensajes se mantienen, y para ello hicieron diferentes pruebas con el tiempo: una a los cinco días de haber asistido al film, y otra a las 9 semanas; de tal forma que se puede verificar la influencia del paso del tiempo sobre los efectos producidos por el film.

Después de todo el análisis se encontró que todos lo intems analizados presentaron una reducción con el paso del tiempo, sin embargo en un estudio posterior en el que se le incrementó la variable “opinión”, de obtuvieron diferentes resultados. Se pudieron dar cuenta que no hay ninguna relación significativa entre si la pregunta era “sólo después” o “antes- después” y si mostraba una reducción o un incremento con el tiempo, pues en todos los casos resultaba diferente.

De este modo, podemos darnos cuenta que el tiempo puede marcar la diferencia a la hora de configurar la opinión a través de la información; pues vemos que para cambiar la forma de pensar de alguien, es necesario exponerlo a ciertos estímulos a largo plazo, mientras que para modificar la conducta a corto plazo, basta con informar.

La campaña electoral ha terminado

Siguiendo por la línea de los “mass comunication research” y sus estudios sobre las campañas electorales, en especial el que se realizó en Ohio para las campañas de 1940, encontramos que como se mencionó anteriormente en la reseña del texto de Gianni Statera, la sociedad es un factor tan radical en el individuo que a la hora de tomar decisiones esto se ve claramente reflejado.

Encontramos pues un claro ejemplo, con el hecho de que para este estudio, resultó  que los demócratas escuchaban la radio, y los republicanos leían revistas y los diarios locales; algo tan sencillo, pero que da muestra la forma en la que es significativo y determinante el entorno en el que se viva, la religión a la que se pertenezca, la categoría económica, y en general el tipo de información a la que se está expuesto, bien sea  recibida de las personas más cercanas o de los medios de comunicación a los que se tienen acceso.

Así  mismo, es posible ver cómo el nivel de contacto e interés por las campañas electorales en un dividuo determina el nivel de vulnerabilidad a la hora de tomar una decisión; pues es evidente, cómo aquellos que investigan, leen y escuchan tienen unas filiaciones políticas bien establecidas, a diferencia de aquellos que simplemente conocen del tema por comentarios que reciben de personas cercanas, o por escasos acercamientos a medios de comunicación en ocasiones poco formales, que terminan tomando decisiones basadas en opiniones ajenas.
Es por esto que se llega a la conclusión de que las decisiones finales de cada individuo radican en la manera en que se desarrollé la campaña electoral de principio a fin, pero sobretodo con el tiempo de exposición que se tuvo frente a la campaña, pues entre más tiempo haya recibido información, más motivos tendrá para tomar su decisión, porque cuando el sujeto simplemente recibe comentarios, escucha cosas o lee un poco antes de la votación, realmente lo hará de manera arbitraria y sin saber ciertamente lo que está haciendo. 

jueves, 1 de septiembre de 2011

Las investigaciones sobre los efectos de los "mass media"

 Hablando de la “jaula de hierro” de Weber, nos topamos con la viva evidencia de su teoría al encontrar las comunicaciones de masas, o “mass media”, pues con su aparición se desdibuja el mundo. Esto claramente lo podemos ver reflejado en la transición de actitud y nivel de desarrollo de los niños, que pasan de ser personas con criterios y con avanzados conocimientos a ser simples niños de alguna forma “inútiles”, pues los medios de comunicación masiva se han encargado de infantilizarlos a tal punto que no necesitan pensar, imaginar, crear y en general cuestionarse por el mundo.

Todo nace gracias al consumismo y las “necesidades” que este genera, pues es precisamente cuando los medios dirigentes de empresas encuentran la necesidad de organizar sus campañas publicitarias por radio y prensa para persuadir y vender más, que aparece la “ciencia de las comunicaciones de  masas” o “communication research”, que supone el “estudio integrado, a nivel social, cultural y psicológico, del proceso de la comunicación y de los efectos de los “mass media” sobre el público”[1].

Como vehículo para realizar dicha investigación, se realizó un estudio en Ohio sobre la campaña electoral presidencial cuyos autores fueron Lazarsfeld, Berelson y Gaudet; y en el que se analizó la forma en la que la propaganda afecta en las personas a la hora de elegir su candidato presidencial. Después de obtener los resultados se encontró que los mensajes propagandísticos transmitidos por los “mass media” tenían un efecto primeramente modesto, sobre todo cuando la intención era “convertir” personas ya orientadas.  Pero sobretodo, se llegó a la conclusión de que dichos mensajes cambiaban el comportamiento de los individuos en el periodo de tiempo que estaban expuestos, además que hacían que se memorizaran aquellos aspectos que iban en relación con la orientación preexistente, y finalmente se observó que algunos de estos mensajes modificaban o invertían el significado para agradar la expectativa del público. En otras palabras, los “mass media” lo que hacen es reforzar la opinión, orientación o actitud preexistente.

Pero es importante tener en cuenta que para que estos resultados sean efectivos, es fundamental tener en cuenta que los mensajes en ningún momento deben suponer al destinatario una separación neta y traumática de la subcultura del grupo al cual pertenece. Esto principalmente se debe a que el grupo, por un lado representa un punto de anclaje, es decir, es el referente según el cual el sujeto tiende a actuar; así mismo, encontramos que el grupo aporta la imagen de la realidad que sólo puede cambiar por común acuerdo. Y en esta medida, es necesario rescatar que en todo grupo existe uno o más líderes, de los cuales se destacan los de opinión: aquellos que guían al grupo en todo el sentido de la palabra, y es tanto su “poder” que en muchos de los casos resulta más conveniente presionar al líder de opinión que al grupo en general.

De esta forma, vemos cómo los individuos no reaccionan aisladamente ante los estímulos emitidos por los medios de comunicaciones masivos, sino que preponderantemente reaccionan y actúan en grupo. Y en esta medida, es como llegamos a entender la importancia que tiene un enfoque sociológico antes que conductista para un estudio de los efectos de las comunicaciones masivas, pues lo fundamental son los estudios de las relaciones sociales, interrelaciones entre individuos y líderes de opinión y normas culturales, que en últimas son los que dan las pautas de aquello que se debe comunicar; no solamente porque el individuo tiende a vincular su percepción del mundo a la “realidad social” que el grupo del cual forma parte le pueda aportar, sino también porque como dice Statera “el individuo es más “persuadible” cuando encuentra un apoyo favorable al cambio de opinión en el grupo del que forma parte”[2].




[1] STATERA Gianni. Las investigaciones sobre los efectos de los “mass media”. pág. 52.
[2] ________. pág. 66. 

miércoles, 31 de agosto de 2011

La ciudadanía desde la perspectiva de la democracia radical

Partiendo de la idea de que la política como conflicto moral “puede ser una vía para la superación de las desigualdades sociales y configurar un criterio de justicia relacionado con las demandas contemporáneas de reconocimiento político”, encontramos que Chantal Mouffe propone la democracia radical como una comprensión del conflicto social; y esto implica entender varios puntos como el liberalismo y el comunitarismo, la lucha social y el reconocimiento político, el paso del antagonismo al agonísmo, la apertura del universo político y por último, el concepto de ciudadanía, entre otros, que serán expuestos a continuación.
En primer lugar, es importante destacar que Mouffe es una total defensora de la libertad y considera que ésta no se puede ejercer efectivamente gracias a los problemas de desigualdad social y el irrespeto constante a la diferencia.  Es por esto que lucha por la radicalización de la democracia (proyecto político de la modernidad) y presenta a la democracia radical como un movimiento que reflexiona sobre las formas en las que el reconocimiento político puede ser el medio de construir una identidad más sensible a la justicia; pues argumenta que dicho movimiento sirve como espacio para analizar acerca de los mecanismos para la superación de la subordinación, y así mismo sirve para producir un consenso sobre bases más firmes que las de la razón liberal.

Y es aquí donde encontramos que Mouffe está en contravía del liberalismo, pues éste supone una libertad total de los individuos y aunque asume la diferencia de lo bueno y lo justo como medio de estabilizar el interior de la sociedad, encontramos que acaba siendo todo lo contrario, pues genera una serie de injusticias que atacan las libertades individuales y por tanto la diferencia entre grupos. En otras palabras, el liberalismo  intenta entender el consentimiento en el que la razón se vuelve instrumento a favor de de una unidad política, que en lugar de promover respeto hacia las diferencias, termina generando condiciones para que se den diferentes formas de opresión entre grupos.

Del mismo modo, podemos ver claramente que así como con el liberalismo, Mouffe tampoco se identifica con el comunitarismo, pues considera que es un intento de reformulación del liberalismo. Sin embargo, coincide con los comunitaristas el criterio de que los individuos sólo podemos existir en un específico tipo de comunidad política, o bien, que la identidad del ser humano se construye en el seno de una comunidad de lenguajes, significados y sentidos; pero cuando éstos afirman que se puede adquirir concepción de la justicia a través de nuestra participación en la comunidad que define el bien común, ya quiebra con su concordancia, justificando que esto propicia el rechazo del pluralismo y de la prioridad de la justicia, además de suponer un distanciamiento de los principios liberales.

En este sentido, vemos que la postura de Mouffe posibilita la comprensión de luchas no solamente económicas, sino políticas también y esto implica en la distinción entre lo económico y lo político, la aceptación de factores psicosociales que afectan la identidad y promueven la subordinación. Y es aquí cuando aparece la comprensión de la lucha social y el reconocimiento político, pues “la revolución democrática que promueve Mouffe no es un cierre el entendimiento de la política como conflicto; es decir, no se trata de esencializar a los grupos en torno a lo que cada uno de ellos cree que es la injusticia; se trata de recomponer el orden social a partir de la posibilidad de pactar con otras identidades lo que es bueno para todos”.
Y es por esto que Mouffe se une John Rawls en su debate sobre la justicia, pues este permite que la filosofía vuelva a tener un lugar importante, que para Mouffe se convierte en una herramienta para validar su postura democrática. Aquí encontramos pues, el paso del antagonismo al agonísmo que supone un mecanismo de participación que permita la manifestación controlada de las formas de asumir el conflicto entre diferentes entidades. Y así mismo, encontramos que para Mouffe el conflicto es el motor de la política, lo que en otras palabras significa que juega un papel fundamental a la hora de preservar la libertad; pues para eso propone la democracia radical.

De este modo, encontramos que el compromiso que la democracia adquiere a través de la conservación del pluralismo sin sacrificar la estabilidad política, da origen a la apertura del universo político que exige de ciudadanos que pasan de estar individualizados y se identifican con un concepto de nación, es decir, se comprometen en una experiencia grupal en lugar de estar en una postura de aislamiento social. 

Es así como a través de este concepto de ciudadanía que nos supone “un principio de articulación que afecta a las diferentes posiciones subjetivas del agente social”, encontramos que la democracia radical en ningún momento pretende la democracia real, pues acepta que siempre existirán las tensiones entre lo privado y lo público y la libertad y la república; lo que realmente busca es un equilibrio y en donde el conflicto moral también funcione como mecanismo de transformación de la sociedad. 

jueves, 25 de agosto de 2011

Sociedades según Marx, Weber y Durkheim

Hablando de la sociedad y de su evolución que se da principalmente gracias a los inventos, a la sociabilidad; encontramos tres grandes personajes que se destacaron en la sociología y han marcado la historia. Estamos hablando de Karl Marx, Max Weber y Emile Durkheim, tres hombres que dieron cada uno desde sus principios, creencias y educación, su percepción acerca de las diferentes sociedades: la manera en que evolucionan, la razón de dicha evolución, así mismo lo que las une y un pronóstico de hacia dónde se dirigen. Cada uno de ellos, ha expuesto todo una teoría muy bien estudiada y sustentada, y es por esto que no podemos elegir ninguna como cierta o falsa, malo o buena, porque simplemente tratan enfoques diferentes y cada uno tan válido como el otro.

En primer lugar encontramos a Marx, un hombre con vocación por la humanidad, en esencia sensible por la injusticia de los seres humanos y que trata de reivindicar unos valores máximos de la sociedad. Para este hombre los cambios sociales sólo son posibles a través de los conflictos, de la revolución, pues según él, para pasar de una sociedad a otra es “necesaria” la violencia. Y es por esto que también encontramos que según su teoría, la lucha entre clases sociales es lo que impulsa dicho cambio en las sociedades, sustentando que en el socialismo al que se llega a través de los cambios sociales, hay igualdad, todo es de todos y por tanto no existe la propiedad privada.

Por otro lado, encontramos a Max Weber, el hombre que sustentó el capitalismo industrial en el calvinismo. Demuestra cómo la forma de pensar determina las sociedades, pues encontramos que por ser los calvinistas aquellos que “se lanzaban a la búsqueda del éxito, aplicando la racionalidad, la disciplina y el duro trabajo a sus tareas” fueron quienes construyeron los fundamentos del capitalismo, pues los productos de su trabajo los reinvertían para conseguir mayores beneficios. Por el contrario, vemos que para los católicos la riqueza material  no tenía el significado espiritual que motivaba a los calvinistas, y es por esto que las personas de esta religión no contaban con mayores riquezas. En esta medida, justificamos el argumento de Weber al decir que el principal motivo de los cambios sociales se le debe a los modos de pensamiento en evolución.
Finalmente encontramos a Durkheim, quien justificó que la sociedad tiene vida propia que va más allá de las experiencias personales, aunque también afirma que no sólo está más allá, sino que también está en nosotros. En esta medida, los individuos se determinan a partir de la sociedad que los educa, pues ésta tiene una disciplina moral que los regula. Y es aquí donde encontramos que las sociedades tradicionales se caracterizan por la “solidaridad mecánica” que refiere a esa fortaleza moral que une a todos sus miembros; pero por el contrario, las sociedades modernas, han perdido este consenso moral y han terminado siendo caracterizados por una “solidaridad orgánica” que se basa en la unión de los miembros de los sociedades pero por medio de la especialización, del “interés”, pues se ha perdido la tradición, y el surgimiento de las diferentes especializaciones ha conllevado a depender del otro, aun sin confiar en ellos ni conocerlos. Y es así como Durkheim concluye que la dimensión clave del cambio social radica en la división del trabajo en expansión.
Si trajéramos todo esto a nuestra situación actual, encontraríamos que cada uno de ellos, tiene parte de razón en lo que dicen. Por el lado de Marx, vemos que realmente el hecho de tener una clase social dominante y una dominada que no hace nada, pues sigue constantemente sumisa a su condición,  hace que nada cambie, en el caso de nuestro país; pero si por el contrario ocurriera lo que pasó unos meses atrás en Egipto, de alguna manera u otra se presentaría algún cambio. Del mismo modo, vemos claramente que los pensamientos en evolución, a su vez conllevan a la evolución de la sociedad como lo dice Weber; pues vemos que aquellas sociedades que cuentan con grandes mentes, que han ido más allá y han ido cambiando de formas de parecer, han promovido cambios, en ocasiones no completamente generalizados, pero cambios con poco a poco van tomando fuerza e influencian en el tipo de vida. Y finalmente algo importante de destacar en Durkheim, es que no estaba tan equivocado cuando dijo que en un futuro las sociedades llegarían a un desencanto del mundo, lo que él llamó como “jaula de hierro”, pues es justamente esto lo que nos cobija hoy en día: un desencanto generalizado en el cual la razón está por encima de todo, y la magia que traía la mística, la curiosidad y la imaginación ya no existe, pues poco de esto queda. 

martes, 23 de agosto de 2011

La revolución en Egipto

Hablando de Marx y de su lucha por la igualdad social, encontramos un claro ejemplo de lo que él dice en la reciente revolución de Egipto. Encontramos un país entero rebotado, inconforme con una democracia convertida en dictadura, tras los 30 años de poder del  presidente Mohamed Hosni Mubarak en los que prácticamente convirtió el país entero en su casa e hizo todo a su conveniencia y beneficio, le quitó la libertad a miles de personas y desfalcó el país.
Y esto no es más que el reflejo de una sociedad llena de desigualdad y reprimida, que a su vez es el producto de la privatización, pues éste hombre se tomó todo para su propiedad e hizo lo que quiso con el tiempo, los recursos y el espacio público.
Entonces aquí es donde encontramos que Marx tenía sentido al decir que la violencia es una forma de hacer catarsis para la evolución social, ya que si esta revolución que fue realmente violenta no se hubiera dado, el líder opositor Mohamed el Baradei no hubiera podido celebrar a través de su Twitter, diciendo "El país ya está libre", ni los Hermanos Musulmanes, considerados la principal fuerza opositora, hubieran podido felicitar a los egipcios por lograr "la principal meta de la revolución" y en conclusión, no se hubiera recuperado la democracia, que es sinónimo de igualdad, a través de la dimisión de dicho presidente.

jueves, 11 de agosto de 2011

Libertad en los jóvenes colombianos hoy

¿Libertad?... Según la real academia de la lengua española esta palabra nos habla de la “Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos”; sin embargo, hay mucho más que esto.
Es importante destacar que hoy en día, aun existen culturas cuyos miembros no cuentan con una libertad total, o incluso no saben lo que esto significa. No obstante, en este caso hablaremos de la libertad en Colombia, y específicamente de la forma en la cual los jóvenes se relacionan con ella.
En este sentido, encontramos que Colombia aun siendo un país que cuenta con una constitución completamente defensora de los derechos  humanos, y por tanto, del respeto de la libertad individual en todo el sentido de la palabra; se encuentra en una crisis con sus jóvenes que por un motivo u otro no están viviendo su libertad como lo hacen otros jóvenes del mundo.
Encontramos una generalidad de actitudes en las que no se ve curiosidad, riesgo, ni aventura; es como una enfermedad social donde todos aceptan todo, unos se quejan pero no hacen nada, y en general nadie toma la iniciativa, nadie piensa en ir más allá, hacer lo que realmente se quiere y arriesgar.
Pero es que también, encontramos una serie de problemas en el sistema de educación que nos dan cuenta de este tipo de situaciones. Para nadie es un secreto, que a pesar de tener Colombia un buen nivel en la educación, existen centenas de maestros que realmente no lo son, pues nunca se han capacitado para esto, y por tanto no tienen la autoridad para formar un individuo; simplemente lo hacen desde sus principios o quizás por intuición. Y es precisamente por esto que empiezan a aparecer todo tipo de restricciones, pues muchas veces pretenden que el alumno piense como igual, actúe igual y siga su ejemplo, considerando que está en lo cierto. Pero el hecho de querer darnos una receta para cada cosa nos niega la posibilidad de experimentar, y nos  limitan desde pequeños completamente a explorar la imaginación, la creatividad y desarrollar la curiosidad que es inherente al ser humano. Por otro lado, encontramos una cultura tan conservadora, que llega al punto de no aceptar tantas libertades, y terminan confundiendo la moral, la posibilidad de permitir explorar y ser más abiertos con la educación de los hijos o alumnos.
Es por esto, que me atrevería a decir, que en gran parte esta problemática de la falta de interés por parte de los jóvenes en Colombia y la poca experimentación de la libertad que se tiene, se debe al mal sistema educativo que tenemos, y a la cultura que a diferencia de otras está un tanto atrasada en cuanto a evolución de pensamiento y asimilación de la libertad.

La comunicación en la educación

Teniendo en cuenta que la pedagogía es “El intento de comprender y dar sentido al acto educativo en cualquier edad, y en cualquier circunstancia en que se produzca”, encontramos que no se trata de la edad, ni del género, ni del lugar. Se trata de la comunicación, de la forma en la que se resuelve esa relación humana que puede tanto posibilitar como imposibilitar la educación.
En este sentido, la comunicación es la base de todo; y con todo no solamente me refiero al mundo de la educación, sino al mundo en general. En primera instancia, la comunicación con nuestros padres, es decir, nuestros primeros educadores, es crucial; son las primeras bases que adquirimos, las primeras relaciones que establecemos y de ahí en adelante se va dando lo demás. Llega el jardín, luego el colegio, y esa interrelación de nosotros como estudiantes con esos docentes que ahora no son nuestros padres, también marca una diferencia, pues es la expresión que podamos tener lo que permite que todo esto tenga sentido. Y con “expresión” me refiero a la posibilidad que esos educadores nos dan de experimentar lo que queremos, de decir lo que sentimos y de recibir un trato lo suficientemente amable como para confiar en nosotros mismo y sentirnos seguros de lo que somos y de lo que hacemos. De no ser así, la educación pierde sentido, pues acabamos haciendo lo que nos ponen a hacer, lo que quieren que hagamos, pero no sabemos por qué, es decir, no encontramos su propósito.