Hablando de Marx y de su lucha por la igualdad social, encontramos un claro ejemplo de lo que él dice en la reciente revolución de Egipto. Encontramos un país entero rebotado, inconforme con una democracia convertida en dictadura, tras los 30 años de poder del presidente Mohamed Hosni Mubarak en los que prácticamente convirtió el país entero en su casa e hizo todo a su conveniencia y beneficio, le quitó la libertad a miles de personas y desfalcó el país.
Y esto no es más que el reflejo de una sociedad llena de desigualdad y reprimida, que a su vez es el producto de la privatización, pues éste hombre se tomó todo para su propiedad e hizo lo que quiso con el tiempo, los recursos y el espacio público.
Entonces aquí es donde encontramos que Marx tenía sentido al decir que la violencia es una forma de hacer catarsis para la evolución social, ya que si esta revolución que fue realmente violenta no se hubiera dado, el líder opositor Mohamed el Baradei no hubiera podido celebrar a través de su Twitter, diciendo "El país ya está libre", ni los Hermanos Musulmanes, considerados la principal fuerza opositora, hubieran podido felicitar a los egipcios por lograr "la principal meta de la revolución" y en conclusión, no se hubiera recuperado la democracia, que es sinónimo de igualdad, a través de la dimisión de dicho presidente.
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