jueves, 29 de septiembre de 2011

Algunos axiomas exploratorios de la investigación

Paul Watzlawick en su texto titulado “Algunos axiomas exploratorios de la investigación” nos presenta cinco conceptos básicos de la comunicación:
  •   “La imposibilidad de no comunicar”: Teniendo en cuenta que la comunicación es comportamiento, y además una fuerte expresión del inconsciente, es posible afirmar que no hay forma de no comunicar. Constantemente hasta con los más mínimos gestos comunicamos algo, nos expresamos, emitimos algún tipo de mensaje. Encontramos pues que el inconsciente está estrechamente relacionado con la comunicación humana, a través de él podemos entender el lenguaje que en muchos caso no es lógico, y por eso hasta la entropía o las incoherencias son también formas de comunicación.
  •     “Los niveles de contenido y relaciones de la comunicación”: En este axioma se explica que al ser el compromiso una parte fundamental de toda comunicación, ésta no sólo implica transmisión de información, sino que también imposición de conductas. Vemos que al comunicarnos, emitimos una serie de símbolos y en ocasiones signos que imponen dinámicas de acción o conductas; y lo podemos comprobar tan sólo con el hecho de analizar que no nos comportamos de igual manera en los diferentes espacios y con las diferentes personas y en los diferentes tipos de comunicación (escrita, hablada, gestos, etc.)
  •       “La puntuación de la secuencia de hechos”: En este punto se nos habla de la relación y principalmente la interacción entre comunicantes, es decir, las partes que están generando la comunicación. Gracias a dicha interacción y la forma de llevar la comunicación (la “puntuación” que se le da) realmente es posible la comunicación en sí.  
  •       “Comunicación digital y análoga”: la comunicación es por un lado análoga y por otro digital, lo que quiere decir que en toda comunicación existe el lado de la racionalidad, lo estandarizado, lo que es entendible fácilmente por todos (comunicación digital) y el lado de lo subjetivo, por así decirlo: aquello que no siempre es consciente y que tiene cualquier posibilidad de interpretación (comunicación análoga).
  •       “Interacción simétrica y complementaria”: a pesar de que los seres humanos buscamos ser complementarios, tendemos a la simetría: aquella comunicación que permite generar una lógica, un compromiso y una imposición de conductas viable. Sin embargo, no siempre encontramos simetría, pues como ya lo mencioné buscamos lo complementario, y es muy diferente lo buscamos y a lo que tendemos.

Cibernética y Sociedad

En el presente texto de la autoría de Norbert Wiener, encontramos una perspectiva de la cibernética como un medio de estudio de los mensajes, que como explica el autor, pueden ser emitidos bien sea por personas, animales y máquinas principalmente; y en esta medida generar una comunicación que se puede dar desde los fenómenos naturales (no controlados o entropía) o cibernéticos (controlados, o con bajo nivel de entropía).
Teniendo en cuenta que para Wiener la cibernética es una forma de control sobre la sociedad, debido a su naturaleza: estudio de los mensajes; encontramos un completo sentido a la premisa que afirma que sólo puede entenderse la sociedad mediante el estudio de mensajes y el intercambio de ellos, lo que en otras palabras supondría que al entender la forma de emitir y recibir mensajes, se puede entender la sociedad.
Sin embargo es importante aclarar que a pesar de que la cibernética estudia todo tipo de mensajes, su lenguaje es en primera instancia matemático y también algorítmico, pues no presenta posibilidad alguna para la incoherencia o lo racional. Y esto se debe principalmente a la automatización de las máquinas como tercera vía de comunicación, es decir, la posibilidad de que las máquinas se comuniquen entre ellas, lo cual implica el establecimiento de lenguajes que den cuenta de relaciones lógicas. Y es así como llegamos a argumentar que la comunicación como ente lógico es contrario a la naturaleza, pues en lo natural la lógica es lo arbitrario, lo irracional.
Bajo este orden de ideas, podríamos decir que nuestra comunicación al ser mediada por la cultura y la sociedad y tener un carácter tan lógico, racional y estructurado, es una comunicación completamente opuesta a lo natural, lo que la conlleva a ser artificial. Realmente nos comunicamos de manera meramente artificial, y esto nos conduce al entendimiento de la comunicación como medio de regulación; pues si analizamos bien los discursos sociales, encontramos que son discursos que “castran”: reprimen a varios o muchos niveles con el fin de corregir la subjetividad, pues todos los cuerpos en su estado natural son desordenados y puramente subjetivos.
En esta medida la cibernética es la que se contrapone a la entropía o desorden a través de la retroalimentación; y es por esto que podemos concluir por un lado que la entropía es al desorden como el mensaje es al orden (y el mensaje es la cibernética). Y así mismo que por ser la comunicación una forma de evitar la entropía produciendo retroalimentaciones (formas lógicas), podemos decir que nos comunicamos igual que las máquinas, pues estas también tienen  un sistema de comunicación cibernético.
Ya para finalizar, daré un claro ejemplo de esta comunicación cibernética en nosotros y es el “Facebook”: una máquina de emociones basada completamente en un sistema matemático, en donde cosas tan subjetivas como la belleza se convierten en ecuación, pero que en últimas da cuenta da cuenta de la forma de recibir y emitir mensajes, y por tanto refleja completamente la sociedad. 

jueves, 22 de septiembre de 2011

"La escafandra y la mariposa" desde la perspectiva de Watzlawick

Hablando de comunicación, encontramos con “La escafandra y la mariposa” de Julian Schnabel una mirada completamente diferente a la que estamos acostumbrados a tener, pero tan válida como cualquier otra; pues en últimas no hace más que demostrarnos que realmente lo que nos dice Watzlawick, Paul, en su texto “Algunos axiomas exploratorios de la comunicación” en cuanto a la imposibilidad de no comunicar es completamente cierto.
Y lo podemos ver claramente reflejado cuando Jean-Dominique Bauby logró transmitir tan bien sus pensamientos y sentimientos que llegó a escribir un libro, aún sin poder hablar, y sólo con la única parte del cuerpo que podría mover: sus parpados. De esta forma llevándonos a corroborar completamente que la comunicación es comportamiento, y qué mejor caso que éste para demostrar que es imposible no comportarse: aún estando “Jean- Do” completamente paralizado logró comunicar tanto su imaginación, como su memoria y sus sentimientos que sobrevivieron a la parálisis.
De este modo, llegamos a justificar el segundo axioma de Watzlawick del libro ya mencionado: la comunicación es compromiso, pero al mismo tiempo es imposición de conductas; lo cual se ve igualmente reflejado de manera muy clara en la película en cuestión. Encontramos por un lado que hay un serio compromiso por parte de las mujeres que lo ayudan con él, pues aun no siendo Jean Dominique “nadie” en sus vidas, dedican su tiempo a él pero más allá del compromiso, del contrato legal, o del pago que reciban por su tiempo con él. Estas mujeres establecen una filiación y llegan al sentir que acaban involucrando sus vidas personales con su caso, se preocupan, sufren y dejan de hacer otras cosas por él sin un motivo aparente o racional, simplemente el compromiso. Y en esta medida, al ser la comunicación un compromiso, también es imposición de conductas que se generan a través de ciertos símbolos; pues vemos claramente que cuando Jean D. empezó a desarrollar su forma de comunicación creó ciertas dinámicas de acción en aquellas mujeres que lo acompañaban, pues para entender sus mensajes necesitaban comportarse de una forma determinada, seguir ciertos parámetros y tener presentes datos específicos, que variarían si los símbolos comunicativos fueran otros.
Así mismo encontramos que dicha comunicación que implica un compromiso y a su vez una imposición de conductas, también supone dos caras de una misma moneda. Me refiero a que la comunicación es por un lado análoga y por otro digital, lo que quiere decir que en toda comunicación existe el lado de la racionalidad, lo estandarizado, lo que es entendible fácilmente por todos (comunicación digital) y el lado de lo subjetivo por así decirlo: aquello que no siempre es consciente y que tiene cualquier posibilidad de interpretación (comunicación análoga). Esto claramente lo vemos evidenciado en la relación de Jean Dominique con sus “asistentes”, pues en un inicio cuando todos sus diálogos eran tan sólo eximorones porque no podían salir de sí mismo, todo lo que hacía era comunicación análoga: tanto porque nadie era consciente de sus mensajes, como porque los interpretaban diversamente según la persona; pero cuando la chica le encuentra el sentido a sus parpadeos y lo vuelve consciente, esos mensajes ya pasan a tener un sentido “lógico” y se convierte en una comunicación digital.
En este sentido, vemos claramente cómo los seres humanos, a pesar de que buscamos ser complementarios, tendemos a la simetría: aquella comunicación que permite generar una lógica, un compromiso y una imposición de conductas viable; que es precisamente lo que ocurre en “La escafandra y la mariposa”: las diferentes mujeres, y especialmente una de las que asisten el día a día de “Jean-Do” entran en un proceso de pasar de una interacción complementaria en la que hay dos posiciones distintas y una es “inferior” a otra, a una simétrica en la que se establece una igualdad que en este caso facilita la comunicación.
Finalmente, encontramos que en relación a la imposición de conductas, a la interacción complementaria o simétrica, la comunicación análoga y digital, y en general todos los axiomas de la comunicación propuestos por Watzlawick, aparece un último y es el de la puntuación de la secuencia de hechos que hace alusión a la manera en la cual la forma de “puntuar” una relación entre los comunicantes marca su propia naturaleza. Lo que quiere decir, que en la interacción entre determinados individuos, la forma de comunicarse, de llevar la relación y de interactuar mismo que se ve afectada por los puntos anteriormente mencionados, determina la naturaleza de dicha relación.

jueves, 8 de septiembre de 2011

Efectos a corto y a largo plazo en el caso de los films de “orientación” o propaganda.

Además de los estudios de los “mass media research” sobre los mensajes propagandísticos de las campañas políticas, también se han desarrollado otro tipo de estudios que tienen que ver con el uso de los films como medio propagandístico. En este texto, Hovland, Lumsdaine y Sheffield nos muestran un estudio que realizan para verificar hasta qué punto los efectos de estos mensajes se mantienen, y para ello hicieron diferentes pruebas con el tiempo: una a los cinco días de haber asistido al film, y otra a las 9 semanas; de tal forma que se puede verificar la influencia del paso del tiempo sobre los efectos producidos por el film.

Después de todo el análisis se encontró que todos lo intems analizados presentaron una reducción con el paso del tiempo, sin embargo en un estudio posterior en el que se le incrementó la variable “opinión”, de obtuvieron diferentes resultados. Se pudieron dar cuenta que no hay ninguna relación significativa entre si la pregunta era “sólo después” o “antes- después” y si mostraba una reducción o un incremento con el tiempo, pues en todos los casos resultaba diferente.

De este modo, podemos darnos cuenta que el tiempo puede marcar la diferencia a la hora de configurar la opinión a través de la información; pues vemos que para cambiar la forma de pensar de alguien, es necesario exponerlo a ciertos estímulos a largo plazo, mientras que para modificar la conducta a corto plazo, basta con informar.

La campaña electoral ha terminado

Siguiendo por la línea de los “mass comunication research” y sus estudios sobre las campañas electorales, en especial el que se realizó en Ohio para las campañas de 1940, encontramos que como se mencionó anteriormente en la reseña del texto de Gianni Statera, la sociedad es un factor tan radical en el individuo que a la hora de tomar decisiones esto se ve claramente reflejado.

Encontramos pues un claro ejemplo, con el hecho de que para este estudio, resultó  que los demócratas escuchaban la radio, y los republicanos leían revistas y los diarios locales; algo tan sencillo, pero que da muestra la forma en la que es significativo y determinante el entorno en el que se viva, la religión a la que se pertenezca, la categoría económica, y en general el tipo de información a la que se está expuesto, bien sea  recibida de las personas más cercanas o de los medios de comunicación a los que se tienen acceso.

Así  mismo, es posible ver cómo el nivel de contacto e interés por las campañas electorales en un dividuo determina el nivel de vulnerabilidad a la hora de tomar una decisión; pues es evidente, cómo aquellos que investigan, leen y escuchan tienen unas filiaciones políticas bien establecidas, a diferencia de aquellos que simplemente conocen del tema por comentarios que reciben de personas cercanas, o por escasos acercamientos a medios de comunicación en ocasiones poco formales, que terminan tomando decisiones basadas en opiniones ajenas.
Es por esto que se llega a la conclusión de que las decisiones finales de cada individuo radican en la manera en que se desarrollé la campaña electoral de principio a fin, pero sobretodo con el tiempo de exposición que se tuvo frente a la campaña, pues entre más tiempo haya recibido información, más motivos tendrá para tomar su decisión, porque cuando el sujeto simplemente recibe comentarios, escucha cosas o lee un poco antes de la votación, realmente lo hará de manera arbitraria y sin saber ciertamente lo que está haciendo. 

jueves, 1 de septiembre de 2011

Las investigaciones sobre los efectos de los "mass media"

 Hablando de la “jaula de hierro” de Weber, nos topamos con la viva evidencia de su teoría al encontrar las comunicaciones de masas, o “mass media”, pues con su aparición se desdibuja el mundo. Esto claramente lo podemos ver reflejado en la transición de actitud y nivel de desarrollo de los niños, que pasan de ser personas con criterios y con avanzados conocimientos a ser simples niños de alguna forma “inútiles”, pues los medios de comunicación masiva se han encargado de infantilizarlos a tal punto que no necesitan pensar, imaginar, crear y en general cuestionarse por el mundo.

Todo nace gracias al consumismo y las “necesidades” que este genera, pues es precisamente cuando los medios dirigentes de empresas encuentran la necesidad de organizar sus campañas publicitarias por radio y prensa para persuadir y vender más, que aparece la “ciencia de las comunicaciones de  masas” o “communication research”, que supone el “estudio integrado, a nivel social, cultural y psicológico, del proceso de la comunicación y de los efectos de los “mass media” sobre el público”[1].

Como vehículo para realizar dicha investigación, se realizó un estudio en Ohio sobre la campaña electoral presidencial cuyos autores fueron Lazarsfeld, Berelson y Gaudet; y en el que se analizó la forma en la que la propaganda afecta en las personas a la hora de elegir su candidato presidencial. Después de obtener los resultados se encontró que los mensajes propagandísticos transmitidos por los “mass media” tenían un efecto primeramente modesto, sobre todo cuando la intención era “convertir” personas ya orientadas.  Pero sobretodo, se llegó a la conclusión de que dichos mensajes cambiaban el comportamiento de los individuos en el periodo de tiempo que estaban expuestos, además que hacían que se memorizaran aquellos aspectos que iban en relación con la orientación preexistente, y finalmente se observó que algunos de estos mensajes modificaban o invertían el significado para agradar la expectativa del público. En otras palabras, los “mass media” lo que hacen es reforzar la opinión, orientación o actitud preexistente.

Pero es importante tener en cuenta que para que estos resultados sean efectivos, es fundamental tener en cuenta que los mensajes en ningún momento deben suponer al destinatario una separación neta y traumática de la subcultura del grupo al cual pertenece. Esto principalmente se debe a que el grupo, por un lado representa un punto de anclaje, es decir, es el referente según el cual el sujeto tiende a actuar; así mismo, encontramos que el grupo aporta la imagen de la realidad que sólo puede cambiar por común acuerdo. Y en esta medida, es necesario rescatar que en todo grupo existe uno o más líderes, de los cuales se destacan los de opinión: aquellos que guían al grupo en todo el sentido de la palabra, y es tanto su “poder” que en muchos de los casos resulta más conveniente presionar al líder de opinión que al grupo en general.

De esta forma, vemos cómo los individuos no reaccionan aisladamente ante los estímulos emitidos por los medios de comunicaciones masivos, sino que preponderantemente reaccionan y actúan en grupo. Y en esta medida, es como llegamos a entender la importancia que tiene un enfoque sociológico antes que conductista para un estudio de los efectos de las comunicaciones masivas, pues lo fundamental son los estudios de las relaciones sociales, interrelaciones entre individuos y líderes de opinión y normas culturales, que en últimas son los que dan las pautas de aquello que se debe comunicar; no solamente porque el individuo tiende a vincular su percepción del mundo a la “realidad social” que el grupo del cual forma parte le pueda aportar, sino también porque como dice Statera “el individuo es más “persuadible” cuando encuentra un apoyo favorable al cambio de opinión en el grupo del que forma parte”[2].




[1] STATERA Gianni. Las investigaciones sobre los efectos de los “mass media”. pág. 52.
[2] ________. pág. 66.